martes, 8 de marzo de 2011

G21 EDWARD VARGAS CABEZAS TRABAJO AUTONOMO SEMANA 4



   GASTRONOMIA  COLOMBIANA

Colombia tiene muchísimas cosas para enamorar; de un lado, amplia oferta de recetas tradicionales de las regiones, y del otro, las nuevas tendencias que aprovechan al máximo los productos propios para traducir los sabores colombianos en innovadores platos.
En Colombia, resulta imperdonable visitar sus atractivos turísticos y no aprovechar la ocasión para conocer y degustar la respectiva culinaria tradicional.
Dicen que una de las estrategias para ganarse el cariño de alguien es haciendo que sucumba al encanto de un buen menú. “Conquistar por el estómago, dirían algunos, y como correspondiente consecuencia, la coloquial afirmación “barriga llena, corazón contento”.
La cocina nacional colombiana es diversa como su clima, sus paisajes y sus manifestaciones culturales, porque además de la fertilidad de una tierra que produce de todo, está la imaginación sin límites de expertos cocineros que cada día adicionan al sentimiento puesto en sus potajes, nuevas formas para sazonar y construir recetas.

Platos tradicionales colombianos

Muchas de las comidas más famosas como la bandeja paisa o el ajiaco santafereño, suelen disfrutarse especialmente en los lugares de donde son originarias, con los ingredientes y las medidas precisas y el entorno adecuado: la decoración, los utensilios y la apariencia final del plato.

Bandeja paisa
Así por ejemplo, la bandeja paisa propia del departamento de Antioquia y regiones aledañas, tiene como base principal el fríjol cultivado allí mismo, donde las características climáticas hacen que el país sea el mayor productor del grano del área andina y el que registra más consumo en la dieta diaria.

Ajiaco santafereño
Por su parte, el ajiaco santafereño preparado en el interior de Colombia, es una sopa a base de varias clases de papa extraídas del altiplano cundiboyacense, las guascas, el maíz y pollo campesino de la región.
                                                           
  
 Quiero probar los platos típicos de ustedes…” es una
 frase muy común entre los turistas extranjeros que visitan Colombia.

Sin embargo, las artes gastronómicas con el tiempo han viajado, posicionándose en todos los rincones y, sobre todo, en las grandes capitales, en las que gracias a la generosa carta de menús también se recorre la nación. Así se transportaron los secretos de la buena mesa por la labor de cocineros que pusieron las recetas de las regiones sobre los manteles de restaurantes típicos de zonas campestres o de grandes centros urbanos, haciendo de esta manera que nadie se prive de las delicias ancestrales.
Muchos visitantes del mundo llegan y se doblegan ante la riqueza y la ricura de sabores, y aunque la porción sea generosa, siempre querrán repetir. Quienes regresan, ya tienen conocimiento de sus menús predilectos y saben qué ordenar; además que gracias a los muchos colombianos que viven más allá de las fronteras patrias, la cocina colombiana se está expandiendo en virtud de la apertura de locales que se convierten en verdaderas embajadas de la cultura y la tradición de Colombia.

Sabores colombianos en la cocina contemporánea


De otro lado, la intrepidez y el ingenio de los cocineros colombianos sorprende cada vez más gracias a su permanente estudio de la cocina, de la historia y los ingredientes, para innovar en su preparación y añadir a cada nueva creación esas características que atrapan no solo el gusto sino los demás sentidos del ser humano.
Julián Gómez Simonds, experimentado chef,  profesional que viene trabajando en la creación de recetas a partir de los sabores e ingredientes originarios de Colombia para presentarlos en formas, colores y texturas, que antes y además de satisfacer el paladar, generan un agradable impacto de sensaciones.
Mezclando los productos que proveen los campos y las aguas es conocer y viajar por el país.
Desarrollando un interesante trabajo de campo y de investigación por los departamentos de Colombia, Gómez y Alejandro Olaya conocieron las estrategias, los métodos y los recursos de cocineros y cocineras para así llegar a su nueva propuesta y crear la carta del restaurante Habemus Papa en el barrio Usaquén de Bogotá. Dice Olaya, gerente del lugar, que esta experiencia les sirvió para empezar a revolucionar la comida colombiana a través de la preparación de recetas que evocan regiones pero que no reemplazan los menús tradicionales. Así, nacieron la torta campesina de cabrito, el mero con gusto del Caribe o los palmitos de Guapi en tres tiempos.

Los platos nombrados sirven como ejemplo para demostrar cómo se resaltan los sabores y los recursos de las distintas zonas del país y hacer creaciones auténticas de Colombia con un toque más moderno, así piensa Gómez, el recursivo chef que en el 2007 representó a Colombia en una muestra cultural y gastronómica durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Gastronomía colombiana

La torta de cabrito es una receta que recuerda al departamento de Santander con un producto insignia de su cocina como el cabrito, complementado con una tortilla especial de papa. El mero es una versión de los frutos del mar Caribe con la fusión del patacón, el ñame y el coco, ingredientes tradicionales de la cocina costeña. Mientras que los palmitos de Guapi son extraídos del corazón de una palma y se mezclan con mariscos y puré de bacalao, todos elementos de la costa Pacífica en el departamento del Cauca.

Además de enriquecer la carta gastronómica nacional, estos platos se convierten en productos tipo exportación que contribuyen a posicionar nuestra comida entre las más apetecidas, además de su sabor, por el alto sentido estético en su concepción, que nace incluso desde el diseño de la vajilla en la que se sirve. Sin embargo, las variaciones no riñen con la originalidad de los sabores o productos nacionales. Por el contrario, pretenden aumentar conceptos para posicionar internacionalmente la gastronomía colombiana.

Probar las recetas contemporáneas colombianas significa crear un vínculo que evoca, que transporta a las entrañas de las bonitas y disímiles regiones. Gracias a los ingeniosos artífices de la nueva gastronomía se viaja por la ruta del gusto y la imaginación a los fogones, las pailas y las ollas humeantes prendidas por todo el territorioPorque inevitablemente los sabores de Colombia seducen, enamoran y siempre dejan buenos recuerdos.

 Autor:  Julián Gómez Simonds
LA PRELECTURA

Este es una de las fases para la realización de la lectura donde uno reflexiona realmente sobre lo que va ha leer, los  intereses y propósitos de la lectura que realizare, analizando  el autor, se analiza el contenido del texto si realmente es útil para llenar nuestras expectativas, el reconocimiento general de la lectura y su autor.

En esta fase  utilicé la operación  1º   que es el reconocimiento de todo lo contextual lo general haciendo un análisis  del autor y el interés y propósitos por lo cual el realizo la lectura las motivaciones que pudieron incidir para la realización del escrito y buscando mi interés por leerlo.

LA LECTURA CENTRAL DEL TEXTO: 

Esta es la segunda de las faces de realización de una lectura, en esta aplico diferentes formas para tener una comprensión  a un nivel mayor deseado por parte de la lectura. Subrayando, tomando notas, consultando en otros textos durante la lectura, buscando despejar dudas o concluir una idea que en el texto aparece, ir mas allá de lo que el texto nos muestra, haciendo una profundización de la lectura preguntándonos y haciéndonos preguntas.
Como en el ejemplo en el articulo.

En esta fase utilicé las operaciones  2,3 y 4   ya que para una mayor comprensión necesitamos una identificación y además una descodificación que es cuando manejamos y comprendemos  el concepto, en esta fase manejamos la captura de la información con diferentes factores como: imágenes, mapas, gráficos que nos ayudan comprender mejor el escrito y también utilizamos las macro reglas que es la reducción de ideas y expresiones de palabras, estas macro reglas fueron propuestas por  VAN DIJIK: Una selección para una diminución de información, una generalización mirar otra información , y una construcción donde podemos presentar una nueva información tomada de varios textos.

 LA POSLECTURA:

 Esta es la última de las fases de lectura, aquí solamente lo que hacemos es hacer una autoevaluación reflejado por medios de mapas conceptuales, mapas mentales, o cualquier factor que nos permite recoger los frutos de la comprensión de lectura, mirando lo que realmente nos sirve, lo que realmente vale la pena recordar y/o guardar.

 En esta fase utilicé las operaciones 5,6,7 y 8 una síntesis o mapas conceptuales recopilando la información adecuada, mirando la lógica que tenia la lectura y por consiguiente el autor de la lectura, mirando otras fuentes para confirmar lo leído o para desmentirlo con otros puntos de vista y por último la recuperación  y reproducción de lo que se nos ha quedado de la lectura lo realmente importante para evaluar que nuestra lectura fue exprimida al máximo utilizando los factores como: Escribiendo con nuestras propias palabras y un nuevo estilo y colocando esa información en esquemas que nos pueda reunir lo valioso de la lectura.

G21 EDWARD VARGAS CABEZAS







3 comentarios:

Viviana Samacá dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Viviana Samacá dijo...

ESTOY DE ACUERDO CON TU TRABAJO YA QUE COLOMBIA ES PAÍS MUY DIVERSO EN ALIMENTOS QUE OTROS LUGARES DEL MUNDO. SOLO ESPERO QUE ESTA DIVERSIDAD DE ALIMENTOS ALGÚN DÍA TENGA EL VALOR QUE VERDADERAMENTE SE MERECEN

Viviana Samacá dijo...

PUES EL TRABAJO ES MUY BUENO Y ES MUY CHEBRE SAVER LO QUE NUESTRO PAIS TIENE Y QUE NINGUN OTRO PAIS TIENE ESTAS RIQUESAS